Puede estar todo bien. O puede haber una carga, un embargo, una reserva de dominio, un impuesto pendiente, una ITV caducada, un problema de titularidad o cualquier incidencia que complique la transferencia.
En ANFER revisamos la situación del vehículo antes de que avances con la operación y te orientamos sobre lo que puede afectar al trámite. No se trata de desconfiar de todo el mundo. Se trata de comprar con información.